/ Blog
Reciclaje textil en la Unión Europea

El 87% de los productos textiles se incinera o se deposita en vertederos, suponiendo un 7% de los residuos globales.

/02
Una sola persona en la UE desecha de media 11 kg de textiles al año. Solo en 2017, el consumo de textiles generó 654 kg de CO2 equivalente por persona. 

La democratización de la moda por el auge del “fast fashion” ha llevado a que una persona en Europa compre de media un 40%  más que hace 25 años y a que  utilice las prendas un 36%  menos que hace tan solo 15 años. Asimismo, una sola persona en la UE desecha de media 11 kg de textiles al año

¿A dónde van a parar esas toneladas de  ropa desechada?

El 87% de los productos textiles se incinera, o se deposita en vertederos, suponiendo un 7% de los residuos globales. Además, se generan hasta 35 toneladas de CO2 equivalente por cada tonelada de productos textiles. Solo en 2017 en la UE, el consumo de textiles generó 654 kg de CO2 equivalente por persona. 

¿Cómo es el proceso del reciclaje textil en la UE?

  1. Recogida:

De las 6 millones de toneladas de tejidos que se desechan anualmente en la UE, el 75% termina en vertederos o incineradoras, el resto pasa por plantas de reciclaje como las de Soex, en Alemania. Gracias a su unión con el modelo de recogida I:CO (basado en incentivos para consumidores), procesa diariamente cerca de 700 toneladas de prendas textiles de más de 90 países. 

  1. Separación:

Los artículos se clasifican en función al tipo de prenda, sus componentes y calidad. Aquellas que se encuentran en buen estado son reutilizadas, es decir, se donan o se venden a través del mercado de segunda mano. 

  1. Reciclaje:

3.1 Reciclaje de baja calidad o “Downcycling”:

Los artículos que no pasan los criterios de calidad reciben una segunda vida en la industria de construcción, automovilística o de productos de limpieza, convirtiéndose en nuevas telas o fibras no textiles. De este modo, los artículos se reciclan y transforman en otros de una calidad inferior. 

3.2 Reciclaje de alta calidad o “Upcycling”:

Únicamente el 1% de los textiles globales se recicla para convertirse en nuevas prendas. Este proceso de circuito cerrado consiste en transformar un artículo en otro de la misma o mejor calidad.  

¿Qué mecanismos de reciclaje textil existen?

  • Reciclaje primario:

Consiste en mantener la forma original de los productos para darles una segunda vida en otras industrias. 

  • Reciclaje mecánico o secundario:

Los residuos textiles de una sola fibra se trituran y se rompen en fibras más pequeñas,  dando lugar a hilos de menor calidad. Para lograr una mayor calidad, se pueden combinar de forma homogénea (según el color y el tipo de mezcla) con fibras vírgenes más largas.

En la actualidad, los residuos post consumo suelen ser heterogéneos y de baja calidad, lo que hace que las mezclas de fibras sean muy difíciles de reciclar. Los textiles que se pueden reciclar mecánicamente incluyen el algodón puro, el poliéster puro y la lana. 

  • Reciclaje químico o terciario:

Es el método más utilizado para procesar las fibras sintéticas ( el 60% de los materiales textiles a nivel mundial son sintéticos). 

 

Consiste en la despolimerización de las fibras en moléculas que pueden ser reutilizadas. Requiere más energía y es más complejo que reciclar fibras puras debido a las distintas propiedades de los tejidos.

 

¿Cómo se pueden mejorar los procesos de reciclaje textil? 

 

  • Mejorar infraestructuras: crear infraestructuras que permitan recoger las prendas usadas, incentiven la participación de los consumidores y permitan el reciclaje post-consumo a escala. 
  • Innovación en el reciclaje químico: aprovechar nuevas tecnologías para mejorar el reciclaje de artículos sintéticos. En la actualidad, la mayor parte de poliéster reciclado se saca de botellas PET y no otras prendas.  
  • Sistemas circulares: alargar el uso y el ciclo de vida de las prendas, prescindir del uso de químicos y crear nuevos modelos de negocio que permitan mantener las prendas dentro de procesos cerrados.  
  • Ecodiseño: diseñar productos teniendo en cuenta su durabilidad y su reciclabilidad. Crear prendas de una sola fibra, con mayor calidad o en base a  las características de las mezclas de fibras ayudará a  facilitar los procesos de reciclaje. 

 

Gracias por tu interés en este artículo, descubre cómo diseñar tus prendas de manera sostenible con Dcycle y haz que tu compañía avance hacia la circularidad creando impacto positivo.