Los marcos de financiación sostenible llegan para regular cómo una empresa puede conseguir y gestionar financiación a través de medir y controlar criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
También son una forma de filtrar que los fondos captados apoyen proyectos sostenibles y cumplan con las peticiones de inversores y reguladoras.
Sustainable finance frameworks establish how companies can obtain and manage funding while measuring and controlling ESG criteria.
They also ensure that raised funds support sustainable projects and meet investor and regulatory expectations.Cada vez hay más exigencias financieras y normativas relacionadas con la sostenibilidad.
Ignorar estos marcos significa perder oportunidades de inversión y competitividad.
Además, los clientes y los socios esperan que cada vez seamos más transparentes sobre el impacto ambiental y social de la empresa.
No contar con un marco bien definido puede hacer que haya desconfianza y posible pérdida de reputación.
Por eso, es importante medir y gestionar el impacto de nuestras inversiones a través de métricas de intensidad, que nos ayudan a que sepamos cómo van nuestras métricas ESG y demuestran que nuestros compromisos van de la mano de la sostenibilidad.
El dinero ya no va solo a negocios puramente rentables, sino también a los que además son sostenibles.
Los inversores buscan proyectos que estén en línea con criterios ESG, y tener un marco sólido ayuda en este proceso.
Un buen ejemplo son los bonos verdes, que han crecido en los últimos años y hace falta que los regule un marco claro para que sean creíbles.
Los bancos están priorizando a empresas con estrategias ESG claras.
Si demuestras un compromiso real con la sostenibilidad, tendrás mejores tasas de interés y condiciones de crédito.
En sectores como la energía renovable o la construcción sostenible, este tipo de financiación ya es un básico y marca la diferencia en la rentabilidad de los proyectos que hay sobre la mesa.
¿Quién no quiere trabajar con empresas responsables?
Clientes, empleados e inversores valoran cada vez más el compromiso sostenible, y un marco de financiación bien definido refuerza nuestra credibilidad.
Marcas como Apple o Unilever ya lo hacen, y han fortalecido su posición en el mercado.
No es solo una cuestión de reputación, sino también de ventaja competitiva.
Las regulaciones sobre financiación sostenible están en constante evolución.
Por ejemplo, la Comisión Europea ha puesto en marcha la Taxonomía, donde se mide qué inversiones pueden considerarse sostenibles, haciendo un equilibrio entre la carga administrativa y el crecimiento económico.
Además, ya hay algunos estándares internacionales que obligan a instituciones y empresas a cumplir con medidas ambientales y sociales para poder tener este tipo de financiación.
Si no te adaptas a tiempo, puedes quedarte fuera del mercado.
¿Queremos arriesgarnos o aprovechar la oportunidad?
Ya hemos dicho que las regulaciones en financiación sostenible están creciendo, y que cada vez más empresas deben adaptarse.
Si sigues un marco, también podrás cumplir con normativas como la Taxonomía Europea o los Bonos Verdes.
Esto evita sanciones y ayuda a conseguir inversión que busque transparencia.
¿Sabemos realmente cómo los riesgos climáticos afectan nuestras finanzas? Fenómenos extremos, regulaciones más estrictas y cambios en la demanda pueden afectar a nuestra estabilidad.
Un marco de financiación sostenible nos ayuda a anticiparnos a estos riesgos y a demostrar a los inversores que estamos preparados para el corto, medio y largo plazo.
Las empresas que apuestan por la sostenibilidad tienen más opciones de crecimiento.
¿Por qué? Porque cada vez más clientes y socios comerciales exigen criterios ESG.
Un buen marco nos abre la puerta a nuevos inversores, licitaciones sostenibles y mercados donde la sostenibilidad es clave.
¿Sostenibilidad y rentabilidad van de la mano? Sí.
Empresas con estrategias ESG bien definidas acceden a menores tasas de interés, incentivos fiscales y reducción de riesgos financieros.
Más allá del beneficio financiero, este tipo de financiación también ayuda a reducir el impacto ambiental de tu empresa.
Si nuestras inversiones van de la mano de objetivos sostenibles, no solo cumpliremos con regulaciones, sino que contribuiremos a un futuro más responsable.
Los beneficios ya los sabemos, pero, ¿dónde puedo encontrar lo “malo”?
Poner en marcha un marco de financiación sostenible necesita una inversión inicial, y muchas empresas lo ven como un obstáculo.
¿La realidad? Es una inversión, no un gasto.
Conseguir financiación con mejores condiciones y reducir riesgos financieros nos ayuda a recuperar lo invertido y mejorar la rentabilidad de la empresa.
Para cumplir con los requisitos de financiación sostenible, necesitamos datos ESG claros y seguros.
Pero recopilar, analizar y reportar esta información puede ser un lío si no usamos apoyo de una herramienta adecuada.
Aquí es donde entra en juego Dcycle, que nos facilita la gestión y asegura la trazabilidad de los datos.
Aún hay empresas que ven la sostenibilidad como algo secundario, en lugar de un bloque claramente estratégico para tu empresa.
Sin una cultura de sostenibilidad dentro de la organización, poner en marcha un marco de financiación sostenible a veces, se vuelve complicado.
¿La clave? Formar al equipo, apoyarse en expertos (dcycle) que te apoyen en el acercamiento al comité y demostrar con datos los beneficios económicos y reputacionales.
En Dcycle, llevamos años ayudando a empresas a medir, gestionar y comunicar su impacto ambiental de manera efectiva.
Lo vemos claro: los marcos de financiación sostenible no son un "extra", sino una ventaja competitiva real.
Nos permiten crecer, reducir riesgos, mejorar la rentabilidad y atraer inversión responsable.
are prioritizing companies with clear ESG strategies.
Demonstrating a genuine commitment to sustainability can lead to better interest rates and credit terms.
In sectors like renewable energy or sustainable construction, this type of financing is now a standard, significantly affecting project profitability.
Las empresas que siguen estos marcos no solo cumplen con normativas, sino que obtienen financiación en mejores condiciones.
Un caso claro es el sector energético. Empresas que han apostado por energías renovables han conseguido financiación más barata y entrar a nuevos mercados.
¿Por qué? Porque los inversores buscan proyectos bien estructurados, con datos claros y un compromiso real con la sostenibilidad.
No podemos mejorar lo que no medimos. Saber dónde estamos es la base para definir estrategias efectivas y tomar decisiones con datos, no con suposiciones.
Sin datos fiables, no hay financiación sostenible. Las soluciones digitales simplifican la gestión y nos ayudan a cumplir con los requisitos de los inversores.
La solución de Dcycle te da una herramienta digital y un equipo de expertos a tu lado durante todo el proyecto.
Forma a tu equipo y fórmate en financiación sostenible
Si no entendemos cómo funciona, no podemos aprovechar sus beneficios. La formación en ESG y financiación sostenible nos da una ventaja frente a la competencia.
¿Listos para aprovechar todo el potencial de la financiación sostenible? En Dcycle podemos ayudarte.
El primer paso es alinear nuestra estrategia con criterios ESG.
Luego, debemos identificar las oportunidades disponibles, como bonos verdes, préstamos sostenibles o fondos de inversión responsables.
También es clave cumplir con normativas y presentar datos ESG sólidos. Los inversores buscan transparencia, así que contar con herramientas digitales para gestionar estos datos nos da ventaja.
La diferencia está en el destino de los fondos y los criterios de inversión.
Mientras que las finanzas tradicionales buscan rentabilidad sin más, la financiación sostenible exige que los proyectos tengan un impacto positivo en el medioambiente y la sociedad.
Cada vez más fondos de inversión, bancos y aseguradoras apuestan por proyectos alineados con la sostenibilidad.
Además, los inversores institucionales y de impacto priorizan empresas con estrategias ESG claras, ya que ven en ellas un menor riesgo a largo plazo y un alto potencial de crecimiento.
Depende del sector, pero algunos indicadores clave son: huella de carbono, consumo energético, equidad salarial, gobierno corporativo y transparencia en la gestión.
Cuanto más claros y medibles sean estos datos, más fácil será atraer financiación.
No siempre es obligatorio, pero cada vez más regulaciones lo exigen, como la Taxonomía Europea o los Principios de Bonos Verdes.
Además, adaptarnos antes de que sea una exigencia legal nos da ventaja competitiva y facilita el acceso a inversores. ¿Esperamos que sea obligatorio o nos adelantamos al cambio?
Carbon footprint calculation analyzes all emissions generated throughout a product’s life cycle, including raw material extraction, production, transportation, usage, and disposal.
The most recognized methodologies are:
Digital tools like Dcycle simplify the process, providing accurate and actionable insights.
Some strategies require initial investment, but long-term benefits outweigh costs.
Investing in carbon reduction is not just an environmental action, it’s a smart business strategy.