El 27 de septiembre de 2026 cambia lo que tu marca puede decir a sus clientes sobre medio ambiente. Las reclamaciones genéricas, “eco-friendly”, “sostenible”, “climáticamente neutro”, sin evidencia detrás dejan de estar permitidas en cualquier comunicación B2C de la UE.
Y un detalle importante para España: estar tarde con los deberes no retrasa la fecha.
España va con retraso, pero la fecha no se mueve
La Directiva (UE) 2024/825, conocida como EmpCo o ECGT, debía estar transpuesta a ley nacional el 27 de marzo de 2026. El 28 de mayo de 2026, la Comisión Europea abrió procedimientos de infracción a 20 estados miembros por no comunicar la transposición completa. España está en esa lista, junto a Francia, Países Bajos, Portugal, Bélgica y Luxemburgo, entre otros.
Aquí es fácil malinterpretar la señal. Que España no haya transpuesto no significa que haya margen extra. La fecha de aplicación, 27 de septiembre de 2026, es la misma para todos los estados, vayan adelantados o atrasados con su ley nacional. España ya tiene en marcha el Anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible para adaptarse, así que el régimen llega igual.
Qué prohíbe exactamente
La directiva no inventa una ley nueva desde cero: modifica dos que ya existen, la de Prácticas Comerciales Desleales y la de Derechos del Consumidor. El objetivo es cortar el greenwashing en la comunicación con el consumidor.
En la práctica, quedan fuera de juego:
- Las afirmaciones ambientales genéricas sin evidencia verificable (“sostenible”, “verde”, “respetuoso con el medio ambiente”).
- Las promesas de neutralidad climática que se apoyan solo en compensación de emisiones, sin un plan real detrás.
- Los sellos de sostenibilidad que no estén respaldados por un sistema de certificación reconocido.
Lo que se exige a cambio es simple de decir y difícil de improvisar: que cada claim ambiental sea específico, demostrable y verificable.
A quién afecta
A toda marca con comunicación B2C en la UE. No es un tema de “empresas de sostenibilidad”: es packaging, web, fichas de producto, campañas, anuncios. Si le dices algo sobre medio ambiente a un consumidor, entra.
Las sanciones dependerán de cómo cada país transponga la norma, pero el abanico incluye multas y, según el estado, posibles exclusiones de contratación pública.
Qué hacer antes de septiembre
Tienes tiempo hasta el final del verano, que en la práctica es poco. Un plan realista:
- Audita tus claims. Haz una lista de todas las afirmaciones ambientales que usas hoy: en web, packaging, redes, comerciales, presentaciones.
- Clasifícalas. ¿Cuáles puedes demostrar con datos verificables ahora mismo? ¿Cuáles son genéricas o están solo respaldadas por compensación?
- Decide. Cada claim sin evidencia tiene dos salidas: lo respaldas con datos o lo retiras antes de septiembre.
El texto completo de la directiva está aquí: Directiva (UE) 2024/825.
Tres ejemplos para recalibrar
El texto de la directiva es técnico, pero el efecto práctico es directo. Tres casos comunes que conviene revisar antes de septiembre:
- “Carbon neutral” en packaging. Si se apoya solo en compensación, sin un plan interno de reducción detrás, no pasa. La salida es o una página de metodología clara, con fuentes y método, o retirar el claim y cambiarlo por algo verificable como “60% materiales reciclados” con prueba.
- “100% sostenible” en una landing. Demasiado genérico. O especificas en qué dimensión (energía, materiales, cadena) y respaldas cada una con datos, o lo retiras.
- Sellos o iconos autodeclarados. Una hoja verde y la palabra “verde” sin certificación reconocida es exactamente el tipo de claim que la directiva persigue. O consigues certificación o el icono se va.
El reflejo es pensar que esto frena al marketing. En la práctica obliga a marketing y sostenibilidad a compartir fuente de verdad, y eso suele producir claims más fuertes, no más débiles.
La evidencia no se improvisa en agosto
Este es el punto que separa a quien llega tranquilo de quien llega corriendo. Un claim verificable necesita un dato verificable detrás, y ese dato no aparece de la nada el día antes de la auditoría.
Si puedes trazar de dónde sale cada afirmación, el consumo real, la huella calculada con método, el origen del material, defender un claim deja de dar miedo. Y los que no puedes defender, los ves a tiempo para quitarlos sin prisas.
Del caos de datos al control: la diferencia entre poder decir “es verificable” y tener que decirlo y rezar.
Para equipos B2C que estén revisando claims este verano, la plataforma de huella de carbono y la capa de evidencia y trazabilidad de Dcycle dan el rastro de auditoría que hay detrás de cada afirmación ambiental. Solicita una demo para verlo en vivo, o explora el centro de CSRD para contexto regulatorio relacionado.