Actualización, junio 2026: SBTi ha publicado la versión 2.0 de su Corporate Net-Zero Standard e ISO ha abierto la consulta pública del ISO/DIS 14060, el primer estándar verificable de net zero para organizaciones. Lee qué cambia con las nuevas reglas del net zero.
Qué cambia con las reglas SBTi de 2026
Los datos de energía, combustibles y proveedores permiten calcular emisiones, evaluar inversiones y controlar costes. La actualización de las reglas de SBTi en 2026 cambia cómo algunas empresas calculan sus objetivos climáticos, pero no elimina la necesidad de disponer de información ambiental fiable para planificar y comprobar las reducciones.
Muchas empresas ya recopilan estos datos para una declaración, una auditoría o un cuestionario de cliente. Si cada solicitud obliga a reconstruir el inventario, resulta difícil dedicar tiempo a comparar medidas y ejecutar mejoras.
El cambio metodológico entró en vigor el 14 de abril de 2026 y SBTi lo explicó públicamente el 29 de abril. Posteriormente, la publicación del Corporate Net-Zero Standard V2.0 introdujo novedades adicionales. Son cambios relacionados, pero conviene distinguirlos para entender qué requisitos corresponden a cada empresa.
Cómo se actualiza el Absolute Contraction Approach
SBTi actualizó el Absolute Contraction Approach, ACA, el método utilizado para establecer determinados objetivos de reducción absoluta de emisiones.
Según su comunicado sobre el cambio, la revisión ajusta el cálculo a los años disponibles entre el punto de partida de la empresa y su horizonte de cero neto. Mantiene el objetivo de alcanzar cero neto en 2050 o antes y el mínimo anual del 4,2 % para los objetivos a los que corresponde ese umbral.
El resultado puede ser una reducción menos pronunciada a corto plazo para determinadas empresas con años base recientes. Sin embargo, no existe una sustitución universal del 42 % por el 21 %.
Con el método anterior, determinados objetivos con año base 2025 podían requerir una reducción anual del 8,4 %, equivalente al 42 % en 5 años. El anexo metodológico de SBTi muestra que el nuevo cálculo depende también de la composición del inventario.
Para un año base 2025, sus valores de referencia permiten ilustrar diferencias concretas. Son ejemplos de reducciones lineales. El resultado definitivo debe calcularse con los datos, las fechas y la metodología aplicables a la solicitud.
Por tanto, el 21 % representa un caso concreto. Tampoco debe presentarse el 15 % como una nueva exigencia general para todo el alcance 3.
Además, el ejemplo 2025–2030 explica la comparación metodológica, pero no determina qué año objetivo puede elegir una empresa que presenta su solicitud ahora. Debe comprobarse también la ventana temporal admitida en el momento de la presentación.
Por qué se ha revisado el cálculo
El enfoque anterior se diseñó para objetivos establecidos al principio de la década. A medida que se acercaba 2030, sus ajustes podían concentrar una parte creciente del esfuerzo en un periodo cada vez más corto.
SBTi explica que la revisión pretende resolver esa dificultad y facilitar la transición hacia el enfoque de la versión 2.0. Se tramitó como una revisión urgente aprobada por su Consejo Técnico.
Para una empresa, esto puede modificar la planificación de inversiones, la sustitución de equipos y el calendario de actuación sobre proveedores.
Un objetivo diferente no significa que todas las medidas deban posponerse. Las actuaciones que reducen consumo, costes o exposición a combustibles fósiles pueden seguir teniendo sentido económico antes de la fecha exigida por el objetivo.
El análisis debe conectar la trayectoria de emisiones con un plan de descarbonización que identifique medidas, responsables y recursos. Así es posible distinguir lo que cambia en el cálculo de lo que conviene ejecutar en las operaciones.
Qué mantiene SBTi y qué deben revisar las empresas
La posición de SBTi es que se mantiene la ambición de cero neto y se modifica la forma de calcular y distribuir el esfuerzo.
También señala que los objetivos ya validados siguen siendo válidos. La actualización no los rebaja automáticamente ni obliga a las empresas a sustituirlos.
La organización sostiene que el método reconoce el progreso anterior y exige corregir las desviaciones de las empresas que no han reducido suficientemente sus emisiones.
Esta explicación debe distinguirse del debate sobre sus resultados. Mantener una fecha final y demostrar una trayectoria creíble hasta ella son cuestiones relacionadas, pero diferentes. Las empresas necesitan comprobar ambas con datos consistentes y medidas de implementación.
La base ambiental que necesita un objetivo SBTi
Dcycle proporciona una plataforma de datos para recopilar, estructurar y reutilizar información ambiental procedente de energía, combustibles, materiales, transporte y proveedores.
La definición de objetivos SBTi es uno de sus posibles usos. La misma información puede apoyar el cálculo de la huella de carbono, las declaraciones aplicables, la evaluación de proveedores y el análisis de oportunidades de ahorro.
Cuando cambia una metodología, la empresa necesita identificar qué datos se utilizaron, qué límites se aplicaron y qué factores de emisión sostienen los resultados.
Una huella de carbono estructurada facilita esa revisión. Mantener las fuentes vinculadas a los cálculos permite investigar diferencias entre ejercicios y preparar la información que soliciten clientes, inversores o verificadores.
Dcycle ayuda a organizar esta base informativa y a reducir solicitudes repetidas a los distintos departamentos. El alcance concreto de las conexiones y de la automatización debe definirse para cada implementación.
En una empresa industrial, los registros de combustible pueden servir para calcular emisiones de alcance 1 y comparar el rendimiento de equipos o vehículos.
Las facturas eléctricas pueden alimentar el inventario de alcance 2, el seguimiento de consumos y la evaluación de inversiones energéticas. Los datos de proveedores pueden contribuir al alcance 3 y ayudar a compras a identificar dónde necesita información más específica.
Estructurar estos registros una vez permite que sostenibilidad, finanzas, compras y operaciones trabajen con una base común, manteniendo las diferencias entre cada metodología.
La plataforma aporta organización y trazabilidad. La validación del objetivo corresponde a SBTi Services, y la responsabilidad de aprobar y ejecutar las medidas permanece en la empresa.
Objetivos finales, emisiones acumuladas y ciencia climática
La fecha final no describe por sí sola el impacto de una trayectoria. Si se emite más durante los primeros años y se concentra la reducción al final, las emisiones acumuladas pueden aumentar.
Por eso conviene revisar tanto el objetivo final como los hitos intermedios y las emisiones previstas durante todo el periodo. Esta perspectiva también resulta útil para las inversiones. Retrasar una actuación puede prolongar el consumo de combustible, los costes de mantenimiento o la exposición a precios energéticos volátiles.
El informe de síntesis del IPCC sitúa en el 43 % la reducción mediana de emisiones globales de gases de efecto invernadero para 2030 respecto a 2019 en las trayectorias que limitan el calentamiento a 1,5 °C sin sobrepasamiento o con sobrepasamiento limitado.
Ese porcentaje global no puede compararse directamente con un objetivo empresarial del 21 % respecto a 2025. Cambian el año base, el perímetro y el contexto de la trayectoria.
La preocupación sigue siendo relevante, pero debe evaluarse con referencias comparables. Una etiqueta de validación no sustituye el análisis de las reducciones efectivas ni de las hipótesis utilizadas.
En las entrevistas sobre la actualización, Pierre-Victor Morales-Aubry, de Carbon Trust, cuestionó la interpretación de la alineación con 1,5 °C. En el mismo análisis, Claire Taylor señaló la frustración que podían experimentar empresas que acababan de conseguir aprobación interna para compromisos más exigentes.
Las empresas que fijaron objetivos antes pueden conservar compromisos diferentes de los que resultarían de una nueva solicitud. Esto dificulta comparar porcentajes sin conocer las fechas, los alcances cubiertos y la metodología de cada objetivo.
La comunicación empresarial debería explicar esos elementos y mostrar el progreso conseguido. Presentar únicamente el porcentaje final puede ocultar diferencias importantes entre organizaciones.
Alcances 1 y 2: por qué no deben confundirse los cambios
El texto original atribuía la separación de objetivos de alcance 1 y alcance 2 a la actualización de los criterios near-term. La distinción correcta es que los objetivos separados forman parte del Corporate Net-Zero Standard V2.0.
Durante la transición, la versión 1.3.1 sigue permitiendo objetivos combinados de alcances 1 y 2 conforme a sus requisitos.
Esta diferencia importa para la gestión industrial. Las emisiones directas de hornos, calderas o vehículos requieren actuaciones distintas de las relacionadas con la electricidad adquirida.
Una mejora en el resultado eléctrico no demuestra, por sí misma, que se hayan reducido las emisiones de los equipos que consumen combustibles.
Los instrumentos contractuales de electricidad deben analizarse según las reglas de contabilidad y los criterios aplicables. Contratar electricidad con determinados atributos no equivale necesariamente a reducir el consumo energético de una instalación.
El doble cálculo del alcance 2 permite comprender las diferencias entre las perspectivas location-based y market-based. Mantenerlas identificadas ayuda a explicar los resultados y a evaluar medidas como eficiencia, electrificación y contratación eléctrica.
Las revisiones del GHG Protocol y de SBTi también deben seguirse por separado. Una modificación en los criterios para fijar objetivos no cambia automáticamente todas las reglas de elaboración del inventario.
Calendario de transición al Corporate Net-Zero Standard V2.0
La revisión de abril no modifica automáticamente un objetivo existente. La empresa debe seguir midiendo y comunicando sus avances frente al compromiso validado mientras resulte aplicable.
SBTi publicó el Corporate Net-Zero Standard V2.0 el 11 de junio de 2026. Su calendario de transición prevé la apertura de solicitudes bajo la nueva versión en el primer trimestre de 2027.
Hasta el 31 de enero de 2028 se podrán presentar objetivos bajo la versión 1.3.1 durante el periodo transitorio. Después, la versión 2.0 será obligatoria para las nuevas solicitudes.
Esto no significa que todos los objetivos existentes deban sustituirse en esa fecha. Cada empresa debe revisar su ciclo de actualización, las condiciones de su validación y las instrucciones de transición.
Conviene conservar el inventario del año base, los cálculos aprobados y la documentación de las medidas ejecutadas. Esa continuidad permite explicar los cambios metodológicos sin perder el historial de desempeño.
Qué hacer si la empresa quiere empezar o actualizar su objetivo
Si la empresa descartó anteriormente un objetivo porque parecía inalcanzable, tiene sentido revisar el escenario con las herramientas vigentes.
La comparación debe mantener visibles el año base, el inventario más reciente, el año objetivo y los alcances incluidos. Cambiar varias hipótesis a la vez dificulta entender por qué varía el resultado.
Además del porcentaje de reducción, deben evaluarse las medidas disponibles, su coste, los plazos de ejecución y las dependencias externas.
El año base debe contar con información verificable y representar adecuadamente la actividad de la empresa. No conviene elegirlo únicamente porque produzca un objetivo aparentemente más favorable. Es necesario comprobar adquisiciones, cambios de perímetro, variaciones de actividad y las reglas de recálculo correspondientes.
Las métricas de intensidad pueden complementar las emisiones absolutas y ayudar a interpretar los cambios de producción. Sin embargo, una mejora por unidad fabricada no demuestra por sí sola una reducción de las emisiones totales.
La validación SBTi puede ser relevante para clientes, inversores y entidades financieras, pero la empresa debe identificar qué esperan realmente esos interlocutores. La decisión debería considerar la metodología, la capacidad de ejecución y la información necesaria para demostrar los avances.
Los datos ambientales verificables facilitan las conversaciones con financiadores porque permiten explicar fuentes e hipótesis. No garantizan mejores condiciones económicas, pero ofrecen una base más sólida para evaluar riesgos e inversiones.
Cómo encaja ISO 14060 con SBTi
La evolución de SBTi coincide con el desarrollo de otros enfoques de transición climática.
ISO abrió en junio de 2026 la consulta sobre ISO/DIS 14060, un proyecto de norma para organizaciones alineadas con cero neto. Debe distinguirse un borrador sometido a consulta de una norma internacional definitiva.
El desarrollo de ISO 14060 refuerza la atención sobre planes de transición, gobernanza y progreso verificable. No debe interpretarse como una equivalencia automática con la validación SBTi.
Una empresa puede reutilizar parte de sus datos ambientales para diferentes iniciativas, pero necesita comprobar los requisitos particulares de cada una.
¿Estás revisando tus objetivos SBTi o preparando una primera solicitud? Organiza tus datos ambientales y conéctalos con las necesidades de cada departamento.
Solicita una demoConclusión
La actualización de SBTi en 2026 puede modificar de forma importante los objetivos calculados para algunas empresas. Sin embargo, el 21 % no sustituye universalmente al 42 %, y la separación de los objetivos de alcances 1 y 2 debe situarse en el contexto de la versión 2.0.
La respuesta práctica consiste en revisar los cálculos con información fiable y conectar el objetivo con medidas ejecutables. El porcentaje validado necesita acompañarse de un inventario consistente, responsables definidos y seguimiento de las reducciones reales.
Los datos ambientales ya presentes en facturas, registros operativos y documentación de proveedores pueden servir para ese trabajo y, al mismo tiempo, apoyar el control de costes, las decisiones de compra y la planificación de inversiones.
Si tu empresa está revisando sus objetivos o preparando una primera solicitud, el equipo de Dcycle puede ayudarte a organizar esa información y conectarla con las necesidades de los distintos departamentos.